Cuando nos encontramos con lo que verdaderamente somos.
Por, Modesto Lule msp
padremodestomsp@gmail.com
En mi visita al hospital general me encontré con un nuevo paciente. Su figura no era diferente de los demás; más aún, era simpático y alegre. Aunque su problema era grave, él no sufría en lo más mínimo. Cuando llegué, la trabajadora social me mandó hablar para darme a conocer el expediente de Alejandro. Hacia doce meses que se había accidentado en una motocicleta. De milagro estaba vivo. Ahora se acercaba el día para darlo de alta. Pero había perdido la memoria.









