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Por p. Modesto Lule
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Twitter: @ModestoLule
“Una tarde, al levantarse David de su cama y
pasearse por la azotea del palacio real, vio desde allí a una mujer muy hermosa
que se estaba bañando. Esta mujer estaba apenas purificándose de su período de
menstruación. David mandó que averiguaran quién era ella, y le dijeron que era
Betsabé, hija de Eliam y esposa de Urías el hitita. David ordenó entonces a
unos mensajeros que se la trajeran, y se acostó con ella, después de lo cual
ella volvió a su casa. La mujer quedó embarazada, y así se lo hizo saber a
David”. (2 Sam. 11, 2-5)
