Por P. Luigi Butera, MSP
La
Eucaristía es un invento tan grande que sólo la sabiduría divina podía
realizar.
Que
la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se haya hecho hombre, manifestando
el amor como camino que lleva a la felicidad eterna, y que decide quedarse con
los hombres y hacerse alimento, rebasa toda imaginación humana.
