martes, 30 de abril de 2013

Por qué los católicos portan la Cruz

Compilación por Modesto Lule MSP



¿Cuándo es la verdadera fiesta de La Santa Cruz?

El 3 de mayo, se celebraba  la Santa Cruz, que recordaba el hallazgo de la verdadera Cruz, por Santa Elena, según la leyenda piadosa.


El 14 de septiembre se recordaba la Exaltación de la Cruz, a partir de su recuperación de manos musulmanas y su entrada triunfante en Jerusalén, en manos del emperador Heraclio.


La Iglesia, en su revisión del calendario fusionó ambas fiestas en la del 14 de septiembre, pero sin eliminar la devoción de la fiesta de "la cruz de mayo", donde se hallaba establecida y gozaba de tradición, adornando las cruces con flores u otros signos.

Actualmente, más que al hecho histórico del hallazgo o la recuperación de la cruz material, la fiesta hace, (con sus oraciones y lecturas) a la necesidad del sacrificio redentor de Cristo, y no tanto a la cruz, como instrumento. No tenemos veneración por la Cruz como objeto material, más bien es lo que hay más allá de la Cruz, es el acto salvador del Hijo de Dios para la salvación nuestra. 

Unos afirman que es un símbolo maldito; otros que no hubo tal cruz, sino que era un palo.

Para ellos la cruz es símbolo de humillación, derrota y muerte.

Pero piensan eso porque ignoran el poder de Cristo para cambiar la humillación en exaltación, la derrota en victoria, la muerte en vida y la cruz en camino hacia la luz.

Jesús, sabiendo el rechazo que iba producir la predicación de la cruz, "comenzó a manifestar a sus discípulos que Él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho...ser matado y resucitar al tercer día. Pedro le tomó aparte y se puso a reprenderle: '¡Lejos de ti, Señor, de ningún modo te sucederá eso!' Pero Él dijo a Pedro: ¡Quítate de mí vista, Satanás! ¡...porque tus pensamientos no son de Dios, sino de los hombres!" (Mt 16, 21-23). La cruz es el símbolo del cristiano, que nos enseña cuál es nuestra auténtica vocación como seres humanos. "Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre" (Mt 24,30).



Algunas personas, para confundirnos, nos preguntan: ¿Adorarías tú el cuchillo con que mataron a tu padre?

¡Por supuesto que no!

1º. Porque mi padre no tiene poder para convertir un símbolo de derrota en símbolo de victoria; pero Cristo sí tiene poder.

¿Crees en el poder de la sangre de Cristo?

Si la tierra que pisó Jesús es Tierra Santa, con mayor razón la cruz bañada con su Sangre.

2º. No fue la cruz la que mató a Jesús sino nuestros pecados.

Dice la Biblia. "Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud.". (Is 53, 5).

¿Cómo puede ser la cruz signo maldito, si nos cura y nos devuelve la paz?

3º. La historia de Jesús no termina en la muerte. Cuando recordamos la cruz de Cristo, nuestra fe y esperanza se centran en el resucitado. Por eso para San Pablo la cruz era motivo de gloria y decía así: En cuanto a mí, de nada quiero gloriarme sino de la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Pues por medio de la cruz de Cristo, el mundo ha muerto para mí y yo he muerto para el mundo.  (Gál 6, 14).

De la cruz podemos sacar varias enseñanzas. Con sus dos maderos, nos enseña quiénes somos y cuál es nuestra dignidad: el madero horizontal nos muestra el sentido de nuestro caminar, al que Jesucristo se ha unido haciéndose igual a nosotros en todo, excepto en el pecado.

¡Somos hermanos del Señor Jesús, hijos de un mismo Padre en el Espíritu! El madero que soportó los brazos abiertos del Señor nos enseña a amar a nuestros hermanos como a nosotros mismos. Y el madero vertical nos enseña cuál es nuestro destino eterno. No tenemos morada acá en la tierra, caminamos hacia la vida eterna. Todos tenemos un mismo origen: la Trinidad que nos ha creado por amor. Y un destino común: el cielo, la vida eterna. La cruz nos enseña cuál es nuestra real identidad.

"Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que todo el que crea en Él no perezca sino que tenga vida eterna". (Jn 3, 16). Pero ¿cómo lo entregó? ¿No fue acaso en la cruz? La cruz es el recuerdo de tanto amor del Padre hacia nosotros y del amor mayor de Cristo, quien dio la vida por sus amigos (Jn 15, 13).


La cruz es signo de reconciliación con Dios, con nosotros
mismos, con los humanos y con todo el orden de la creación.

La cruz es el símbolo del cristiano, que nos enseña cuál es nuestra auténtica vocación como seres humanos. "Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre" (Mt 24,30).

Satanás el orgulloso y soberbio odia la cruz porque Jesucristo, humilde y obediente, lo venció en ella "humillándose a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz", y así transformo la cruz en victoria: "...por lo cual Dios le ensalzó y le dio un nombre que está sobre todo nombre" (Flp 2, 8-9).


Hasta la próxima 



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2 comentarios:

Susy-xto dijo...

Gracias Padre Modesto,,esto es lo que necesitamos todos los católicos, conocer el por qué, para así defender nuestra fe ante las objeciones de los protestantes. Mil Gracias x compartir sus enseñanzas. Me encanta la apologética, y esto es justo lo que necesito para enriquecer mis respuestas y dialogar con seguridad.

coto dijo...

La cruz para mi es vida, Amor y sobre todo me pone muy cerca de Dios, la cruz es la fuente de sabiduría y eterna vida. Benditas cruces en nuestras vidas que desde el dolor no lleva a la alegría. Excelente no sabía eso de las dos fechas ahora sí gracias a usted.Chile.