martes, 21 de octubre de 2014

El rosario es igual al mantra, no tiene fundamento bíblico ni es aprobado por Jesucristo


Compilado por P. Modesto Lule Zavala msp


Al final del escrito audio del mismo

Siempre hay personas que con mala intención y con poco conocimiento distorsionan las prácticas cristianas católicas. Hay algunos que se atreven a decir que el rezo del santo rosario es como las mantras de los hindúes. Otros más dicen que el rosario es una oración sin sentido y que es del tipo de oración que Jesucristo mismo prohibió y otros que la oración del rosario no tiene fundamento bíblico.

Las mantras es una palabra que se refiere a sonidos (sílabas, palabras, fonemas o grupos de palabras) que, según algunas creencias, tienen algún poder psicológico o espiritual. La palabra mantra proviene del sánscrito (Lengua indoeuropea que se conserva en los textos sagrados y cultos del brahmanismo escritos entre los siglos XV y X a. C. en la India) y quiere decir liberar la mente (man= mente; tra= liberar). El principio de un mantra es el concepto básico de que el sonido es vibración y toda vibración a su vez, dicen los que creen en esto, genera energía y por lo tanto tiene la habilidad de generar cambio a donde llega dicho sonido. Un mantra muy popular es Om, que según el hinduismo es el sonido creador del universo y el principio de la existencia. Algunos mantras populares, además del Om, son Hung que se refiere a mente inmutable; Hasa, que significa alegría; y Ah, que significa palabra.

Como vemos el rosario no se relaciona absolutamente en nada. Por lo tanto antes de formular un señalamiento hay que tener realmente conocimiento de lo que estamos hablando. Y bajo este mismo punto creo que es conveniente cuestionar a aquellos que se atreven a decir que la oración del rosario no tiene ningún fundamento bíblico. Pareciera ser que desconocen que el rosario está compuesto de Avemarías y de padres nuestros. La primera parte del Avemaría está conformada por estas dos citas bíblicas: «Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo» (Lc 1,28). Y: « ¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!» (Lc 1, 42)   El padre Nuestro se puede encontrar en el Evangelio de Mateo 6, 9 – 13. La oración del Rosario consta de 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, son cuatro misterios: gozosos, de la luz, dolorosos y gloriosos. En estos misterios se medita sobre la vida de Jesucristo. 

Otros más dicen que la oración del rosario la desaprueba Jesucristo. Yo la verdad nunca he visto en la Biblia dónde diga eso. Pero claro para fundamentar su acusación siempre sacan éste texto bíblico: “Y al orar no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios”. (Mateo 6, 7) En primera, no creo que los textos bíblicos antes mencionados que utilizamos en la oración de rosario sean palabras inútiles. Si los acusadores las toman así, gran error están cometiendo. Lo que repetimos en el rosario no es palabra humana, es Palabra de Dios. Por otra parte no veo nada de malo en repetir los textos bíblicos. Jesucristo mismo repetía oraciones. Basta con mirar y reflexionar la palabra de Dios. En el Evangelio de Mateo dice: “Por segunda vez se fue, y oró así: «Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad.» Cuando volvió, encontró otra vez dormidos a los discípulos, porque sus ojos se les cerraban de sueño. Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras”. (Mt. 26, 42 – 44) En el libro del Apocalipsis dice: Cada uno de los cuatro seres vivientes tenía seis alas, y estaba cubierto de ojos por fuera y por dentro. Y ni de día ni de noche dejaban de decir: « ¡Santo, santo, santo es el Señor, Dios todopoderoso, el que era y es y ha de venir!» Así muchos textos más que señalan que se repetían las oraciones. El rechazo no es a "repetir palabras" sino al hacerlo sin sentido interior y profundo, pensando que la fuerza está en la repetición de palabras. Hay que tener las cosas más claras antes de hacer pronunciamientos. No hay que hablar por hablar. Que lo que digamos sea razonado y con fundamento.








Hasta la próxima.












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