Por Modesto Lule MSP
Érase
una vez un jardín en el otro extremo del Mundo, donde había árboles de todo
tipo. Sus hojas verdes parecían de plástico de fantasía.






Me acuerdo de una anécdota allá cuando yo era muy niño y vivía con mis padres en aquel hermoso ranchito que me vio crecer. Resulta que en aquellos tiempos mi papá tenía una enfermedad un tanto grave y se ponía enfermo cada fin de semana o cuando había dinero en su bolsillo. La enfermedad que tenían en aquel entonces se llama alcoholismo. Ya gracias a Dios y a su fuerza de voluntad salió de esa situación. No recuerdo la cantidad de años que ya lleva sin tomar pero anda por los diez o más.